A un paso del final del año escolar y con dificultades escolares?

dificultades escolaresLas expectativas al inicio de un año escolar son varias pero particularmente hay una en común en todos los padres de familia: lograr terminar con éxito el año escolar, dicho éxito está asociado a las buenas calificaciones y “buena conducta”.

Quiero exponer desde lo pedagógico que debe considerarse como un logro escolar: Un buen desarrollo del leguaje (llamar las cosas y emociones por su nombre, sabiendo reconocerlas) La utilización espontánea de estrategias de atención y memoria, criterios de función de acuerdo a la función y forma; desarrollar la capacidad para resolver problemas, desarrollo emocional de las actitudes sociales.

Los padres de familia confían en la escuela para que desarrolle en sus hijos e hijas todas las actitudes y habilidades necesarias y provea de los conocimientos para enfrentar la vida y que no puedan desarrollarse en el hogar, pero son las calificaciones y un reporte de conducta un indicador que se ha logrado estos objetivos? Qué pueden hacer los padres de familia cuando estos objetivos no se logran? Qué hacemos si a un par de meses de terminar un año escolar las calificaciones nos anuncian “fracaso escolar”

Es un tema amplio pero hay un par de ideas que me gustaría dejar en su mente y sobre todo en su corazón, de forma que pueda ser considerada por ud para reflexionarlas y hasta poner en práctica según el caso.

Lo primera idea es que no hay “fracasos” solo resultados, y cada uno de estos resultados no solo dependen del niño o niña, sino de muchas variables que van desde las capacidades natas, hasta condiciones ambientales como la familia y la economía, estas incluyen también la capacidad de la escuela y los educadores como Institución para formar, quiero decir con esto, que antes de valorar el “fracaso escolar” verifique en una lista todas las posibles situaciones que pueden influir o ser responsables directas de dicho resultado, en algunas oportunidades la falta de técnicas de estudio por parte del estudiante, en otras la falta de una metodología adecuada por parte de los profesores determinan el resultado y encontrarlo puede ser la herramienta perfecta para ayudar a su hijo o hija a superar el problema en vez de recibir un “castigo” por algo de lo que él como niño o niña no es totalmente responsable, recuerde que necesita de su apoyo para superarlo, algunos padres acostumbran a pasar factura a sus hijos e hijas con frases como “no valoras mi esfuerzo (económico) por sacarte adelante” causando que los niños y niñas se sientan culpables del enojo o frustración de los padres, entonces muchos niños se estresan, se auto exigen  por complacer  a sus padres, otros lo utilizan para lograr atención por parte de sus padres o maestros, disfrutan teniendo toda la atención cada vez que no da los resultados esperados.

Lo segundo está implícito al inicio, los buenos o exitosos resultados escolares no son saber mucho de cada materia (reflejado en buenas notas), estar callado en clase y hacer todo lo que se le pide, el verdadero éxito escolar está en conseguir los objetivos verdaderos de la educación, valore la capacidad que ha desarrollado su hijo para socializar, para expresarse, para resolver, para pensar; si a lo largo del año escolar él o ella no han mejorado en estos aspectos, consulte un especialista que le ayude a encontrar la razón del porqué su hijo o hija tiene los resultados que le expresan los maestros, ya que hay muchas dificultades escolares que un niño o niña puede enfrentar y que de no ser orientado y apoyado adecuadamente hace más grave el problema.

Recuerde, las dificultades que su hijo o hija puede estar enfrentando para conseguir tener un resultado positivo o esperado, también depende de los estándares de la Institución, de lo que socialmente se espera o de la comparación con otros y esto no es justo ni objetivo pues su hijo o hija es un SER UNICO que no puede ser medido en relación a estándares rígidos universales, un estudiante menor al promedio en un centro educativo con estándares altos puede ser un estudiante sobresaliente en otro centro que su sistema de evaluación sea menos rígido, es indispensable hacer una valoración objetiva de todo el entorno antes de señalar un resultado como fracaso y es necesario atacar la causa no a los niños o niñas.