Educar con inteligencia emocional. Cómo?

inteligencia emocionalEducar, como proceso de transmisión de pautas de conductas de una generación a otra, es un arte que requiere no solo el conocimiento de las conductas a moldear sino de una práctica serena y ejemplar!

No hay forma que bajo circunstancias emocionales negativas como la ira, la frustración, la violencia, el enojo, la intolerancia, la impaciencia, el desinterés, etc, pueda un ser humano transmitir adecuadamente una lección a otro, sin que éste, agobiado por la emoción reactiva a la forma en que está siendo abordado, genere un aprendizaje significativo, en tal escenario de violencia- resentimientos, no ocurren aprendizajes.

El 75% de los padres gritan a sus hijos, según la escritora: Graciela Baugher, y el grito es una muestra de descontrol, un ejemplo que resulta más significativo que el discurso que se desea transmitir; pero el grito y otras manifestaciones emocionales descontroladas, son un círculo, gritamos porque así nos han enseñado, es cultural, además de otras variables como personalidad, carácter, condiciones de estrés, entre otras.

La inteligencia Emocional, es la capacidad de resolver asertivamente el manejo de nuestras emociones y si al educar o corregir a nuestros hijos, perdemos el control de las emociones estamos resolviendo ineficientemente la situación que se desea resolver. No se trata de estar siempre feliz!! Es válido sentir frustración y enojo, alegría o tristeza, lo recomendable es no dejar que estas emociones dominen la situación,  porque enseñamos a los niños y niñas que en la vida actuamos por emoción y no por razón.

Cuántas veces hemos actuado por emoción? Por impulso? Qué consecuencias han ocurrido después de actuar de esta manera?…seguramente varias que quisiéramos borrar, pero no es posible, asi que enseñar con el ejemplo a nuestros niños y niñas como manejar sus emociones solo se logra haciéndolo.

Primero enseñe a su hijo o hija a identificar el nombre de la emoción que siente, decir: “me siento mal”, “bien”, “raro”, no es nada! Debemos decir me siento enojado, frustrado, feliz, melancólico, entusiasmado etc, y una vez identificada el nombre correcto de la emoción , acéptela no se resista y no actúe en base a ella, sino a lo que es pertinente, somos seres humanos, no podemos controlar todo lo que sucede, la vida de nuestros hijos no es la nuestra, por lo tanto, lo único que podemos controlar es la forma de reaccionar, puedo ejemplificarlo de la siguiente manera: cuando mi hijo de 5 años se enojaba solía quebrar el control de la TV, por supuesto causaba mucha frustración en mi y sobre todo después de comprar el quinto control!!, entonces, decidí enseñarle cómo se llamaba la emoción que sentía, (a esta edad mostramos figuras) le expliqué en palabras sencillas que era normal que sintiera enojo y que tenía derecho, (jamás se dice “conmigo no te andes enojando”: Piense: el niño o la niña al igual que ud tiene derecho a sentir enojo o cualquier emoción, la represión es una bomba de tiempo) pero aclaro que no podía bajo la justificación de “estoy enojado” lastimar a nadie o lastimar los objetos de la casa y que la consecuencia de eso es perder su libertad de salir a jugar (muestra que en la vida adulta, puedes perder tu libertad si lastimas a otro ser humano) de esta forma los niños aprenden qué hacer con lo que sienten y eso mis estimados padres y madres solo se aprende en el hogar, no le grito, no lo comparo, no lo lastimo, no lo agredo, solo le muestro qué hacer con lo que siente, esperamos que esta metodología sea exitosa para ti!