Quiero un hijo obediente!

Quiero un hijo obedienteEs posible que al leer esta frase piense: “yo también quiero un hijo obediente” naturalmente todas las madres y los padres deseamos no tener que lidiar con la desobediencia de nuestros hijos e hijas, sería estar en el paraíso cada vez que le dices a tu hijo de 3 años “no te muevas de aquí” y él piense: “mamá lo dice por mi bien”…es imposible!!  aunque generalmente nuestras indicaciones obedecen a mantener su seguridad,  la realidad es que los hijos no siempre están de acuerdo con realizar las indicaciones al pie de la letra, porque desconocen que está de fondo en esa orden.

Debemos ser muy cuidadosos en no juzgar a nuestros hijos de “rebeldes” cada vez que vemos que hace lo que él quiere y no lo que le indicamos, pues esa conducta no siempre significa que está en nuestra contra o que es un malcriado, sino más bien, depende de la etapa en la que se encuentra, no obedecer podría significar varias cosas,  por ejemplo, antes de los 5 años su conducta desobediente nos dice: quiero explorar, experimentar, conocer, hacerlo solo, entre otras; si nos detenemos a pensar  en esta actitud, no cree ud. que es muy importante en la vida adulta? Si ud coincide conmigo en que es una actitud que necesitará en otros ambientes ajenos a la familia, no deberíamos extinguirla con castigos, el reto es orientarla y aunque no es una tarea fácil, debemos pensar que la única razón por la que nuestros hijos no son obedientes a cualquier edad es porque: “El espíritu no debe ser jamás sometido a la obediencia” ud. puede y debe normar conductas, poner límites, pero no someter su espíritu, en este sentido, si observa que su hijo le gusta explorar, es algo que está en su ser, entonces acompáñele pero no le pida que se quede en un solo lugar, no lo logrará!!

En la medida que nuestros hijos crecen, deben tener claro los límites de su conducta, haciéndoles ver las consecuencias, este trabajo es constante antes de los 7 años, ya que el humano es capaz de crear un registro en su cerebro que le permite relacionar sucesos nuevos con experiencias pasadas, por tanto, los niños no buscarán repetir situaciones desagradables; muchos padres piensan inmediatamente que el castigo es la acción que por excelencia corrige conductas, sin embargo, muchos padres me comentan “a pesar que lo castigo, incluso físicamente, lo volvió a hacer” y esto tiene mucho sentido, los castigos reprimen la conducta no la extingue, no olvide que su hijo o hija no sólo piensa y siente, también tiene espíritu y muchas veces es quien se niega a realizar de forma automática cada indicación.

Después de todo, tener hijos obedientes es cuestión de perseverar, orientar su conducta hacia escuchar a su propia conciencia y no traicionarse a si mimos, su sentido común se irá desarrollando poco a poco y aprenderá a escucharse  y seguir sus propias ideas, incluyendo las normas de casa, sobre todo si estas son claras y coherentes; NO intente ejercer su poder y control, ayúdelo a que use su propio poder de tomar la decisión correcta y esto va desde “coloca el juguete que utilizaste en su lugar” a los 2 años,  hasta: “ordena tu cuarto” a las 15 años, se puede!!